Marcialeando con Estopa por Gran Tarajal

El pasado viernes nos acercamos al festival Arena Negra en Gran Tarajal, un paréntesis en el frenético ritmo de las últimas semanas. Nos encontramos un montaje impresionante en el que destacaban tres enormes pantallas en las que se emitían vistosos juegos visuales y distintas imágenes y vídeos. Ya en la misma playa me encontré con mi grupo de amigos de siempre, con mucho de surferos y poco de politizados. Me recibieron con risas y bromas: “¡Tienes que verlo! ¡Si vuelven a poner el anuncio del Patronato de Turismo tienes que verlo!”. Y entre concierto y concierto, aprovechando una audiencia multitudinaria y entregada, efectivamente se emitió de nuevo el aclamado spot.

Los colegas me avisaron de nuevo, retándome a que adivinara lo que en realidad anunciaba este anuncio. Pronto, a coro, empezaron a enumerar las apariciones del vicepresidente Blas Acosta entre la fugacidad de imágenes del videoclip. ¡Cuatro! ¡Cinco! Bociferaban entre risas. ¡Doce, trece! Yo no daba crédito. ¡Veintiuno, veintidós, veintitrés¡ La figura del consejero de Turismo se hacía omnipresente e iba aumentando en generosas sonrisas y figuración en actos y reuniones.

A los 54 segundos de spot y con treinta y dos apariciones del consejero se perdieron, pero ya alguno aseguraba que el señor Acosta debía ser también el windsurfero que salía en las imágenes navegando en el Campeonato Mundial de Sotavento y apostaban a que aparecería también inaugurando pantanos, cazando ciervos y pescando salmones cual fotogénico caudillo insular.

Antes de que acabase la promo ya habían incluso acuñado un nuevo término: “marcialear”. Marcialear: dícese de la presencia obsesiva y repetitiva en fotos y apariciones publicitarias innecesarias de todo tipo pagadas con dinero público. Y efectivamente, Sr. vicepresidente, me temo que está usted marcialeando. En esta pelea de machos alfa, en este juego de tronos que han jugado desde el inicio de legislatura los dos líderes de los grupos en el Gobierno hay una estrategia clara: medir sus niveles de testosterona en número de apariciones en anuncios y propagandas. Con la cantidad de valores naturales, riqueza cultural y paisajes que podrían exportarse en estos anuncios que debieran servir para promocionar la isla como destino sostenible en vez de servir para formar parte de esta competencia de autobombo.

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