Javier Doreste enseña en Puerto del Rosario la política de “urbanismo social”

El teniente de alcalde en Las Palmas de Gran Canaria manifiesta en la sede de Podemos que “el problema es que se gobierna con las leyes del enemigo”

 

El teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, ofreció este mes de febrero un taller bajo el título ‘Primer día en el Ayuntamiento, ¿y ahora qué?’ en la sede de Podemos de Puerto del Rosario, donde reunió a numerosos simpatizantes y vecinos de la capital majorera.

Javier Doreste llegó al grupo de gobierno de Las Palmas de Gran Canaria hace cuatro años con una candidatura de confluencia sellada por Podemos con el Partido Socialista (PSOE) y Nueva Canarias (NC).

Doreste afirma que, desde que comenzó el mandato, ha aplicado un “urbanismo social” en el que los concursos públicos tienen en cuenta los derechos sociales y laborales de los trabajadores, mientras que las concesiones basadas en el «amiguismo» se han terminado.

“¿Qué hemos cambiado nosotros?” nos preguntan. “La cercanía, yo no sé cuántos barrios hemos visitado”. “Escuchar muchísimo más a la gente e ir recogiendo sus reivindicaciones en el área de Urbanismo, hacer el listado de todas las obras que se tienen que hacer en la ciudad y buscar el dinero para llevarlas a cabo”, resume durante su charla en Fuerteventura.

“Hemos aumentado el presupuesto de cohesión social de 17 a 31 millones. Hemos sacado pliegos de contratación con cláusulas sociales que protejan al trabajador de la contrata; y elevado las ayudas a la vivienda de 640.000 euros a 1.200.000 euros”, detalla el primer teniente de alcalde de Las Palmas. También destaca la implementación de los presupuestos participativos, y que crezca en un 30 por ciento un Plan de Igualdad.

“Hemos conseguido transparencia y eliminar una deuda municipal de 108 millones de euros que el PP ni se molestó en solucionar en los cuatros años anteriores, a pesar de que redujo la inversión pública”, resume.

El problema, añade, es que “gobernamos y nos enfrentamos con las leyes del enemigo: la reforma laboral, la ley mordaza y la ley que protege a los bancos frente a los desahuciados”. Además, señala, “tenemos que hacerlo con la ley del techo de gasto, con la de la administración local y de la estabilidad financiera”.

“Los escasos o muchos éxitos que tengamos en el municipalismo no nos sirven de nada si no se asaltan los cabildos, los gobiernos autónomos o el Gobierno del Estado, porque es ahí donde se hacen las leyes”, manifiesta. “Como decimos en nuestra lucha, ánimo y hay que tumbarlos como lo estamos haciendo con políticas sociales y transparencia”, concluye.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *